Productores de Feliciano trabajan para fortalecer la representación gremial
Decidieron fundar una nueva filial de la Federación Agraria Argentina que verá la luz a mediados de año. El objetivo central es tener presencia y voz en los lugares donde se toman las decisiones. Entre los impulsores hay pequeños y medianos ganaderos, contratistas y comerciantes relacionados con el sector agropecuario. Danilo Lima
En tiempos de apatía y desinterés por la política en general y el gremialismo en particular, un grupo de chacareros del departamento Feliciano, en el siempre postergado norte de Entre Ríos, ha decidido meterse de lleno en la acción gremial y fundar una filial de la Federación Agraria Argentina (FAA).
La determinación obedece, básicamente, a la necesidad de hacerse oír porque, en definitiva, estos felicianeros son absolutamente conscientes de que para incidir en las políticas agropecuarias hay que tener presencia y voz en los lugares donde se toman las decisiones.
Varios de los productores que trabajan para crear la filial tienen ya un recorrido por este camino dado que provienen de la Asociación de Pequeños Productores de Feliciano, una entidad con más de 15 años de existencia. “Muchos de nosotros sentíamos que nos faltaba algo más”, explicó Gustavo Bovi (foto), uno de los referentes del grupo, que produce en campos del distrito Chañar, en el noroeste del departamento Feliciano.
“Hay muchas decisiones, muchas leyes, muchas reglamentaciones, entre otras cuestiones, que hoy pasan por intermedio de las entidades. Si uno no participa, si no tiene voz en esos lugares de diálogo, las inquietudes de los productores no llegan a destino”, analizó Bovi.
Entre los interesados en parir la filial felicianera de la FAA hay pequeños y medianos productores –la mayoría se dedica a la producción ganadera bovina y ovina–, contratistas y hasta comerciantes vinculados al sector agropecuario. Algunos de ellos tienen campos propios y otros son arrendatarios, pero todos con poca cantidad de animales. “Somos productores chicos con campos que no superan las 300 hectáreas de superficie, mientras la cantidad de animales se ubica entre 50 y 100 cabezas, y en el caso de los lanares no más de 300”, precisó Bovi, al tiempo destacó el interés de los contratistas que trabajan en la zona de sumarse a la Federación Agraria Argentina.
Varios de los productores que fogonean la creación de la nueva filial ya son socios de la FAA y calculan que a mediados de año, cumplidos todos los trámites requeridos, la entidad verá la luz.
Preocupaciones
La idea de conformar una institución gremial refiere, inmediatamente, a la necesidad de una mejor representación, en este caso de productores agropecuarios, para atender las diferentes problemáticas del sector.
En este caso, uno de los principales dolores de cabeza de los ganaderos entrerrianos –especialmente los del centro-norte y muy especialmente los de Feliciano– es el avance de la garrapata.
El ectoparásito ha generado –y genera–alarma, sobre todo luego de las últimas sequías que castigaron la zona norte de la provincia. “El tema de la garrapata acá se acentuó con la sequía. Feliciano linda con la provincia de Corrientes –nos separa el río Guayquiraró–, y todos los problemas que tenían los correntinos nosotros los veíamos de lejos, pero ahora se pasaron para este lado. Hemos tenido brotes de tristeza bovina que causaron muertes de animales”, señaló Bovi, y contó que él tuvo “tres casos de babesiosis” que lo obligaron a liquidar toda la hacienda que tenía.
– ¿Es tan preocupante el avance de la garrapata?
– Sí, la sequía fue terrible. Inclusive hoy, con los niveles de precios que tenemos, lo que nos falta es hacienda. Es muy difícil a veces capitalizar esa suba de precios cuando no se tiene stock o se está corriendo de atrás.
El brote de garrapata fue importante en toda la zona porque se “borró” la frontera que teníamos con Corrientes. Nuestro desafío, hoy, es luchar para erradicarla, como sucedió hace mucho tiempo.
Y, en este marco, el productor es el principal responsable de hacer las cosas bien.
La aftosa
A propósito de las luchas sanitarias, Bovi enfatizó la necesidad de mantener la vacunación contra la fiebre aftosa. “Con la bonanza que tenemos ahora, con los buenos precios de la hacienda, no podemos arriesgarnos a dejar de vacunar”, advirtió.
El caravaneo
El productor felicianero, asimismo, se refirió a la obligatoriedad del caravaneo electrónico, que en las zonas de cría entrerrianas ha levantado polvareda.
El nuevo Sistema Nacional de Identificación Electrónica de Animales, como se sabe, está vigente desde el primer día de 2026. Desde esa fecha, todos los terneros y terneras deben portar un dispositivo electrónico que los acompañará durante toda su vida productiva. Cada animal debe llevar una caravana tipo botón con chip RFID en la oreja derecha y una tarjeta visual en la izquierda.
“El costo del sistema es elevado para un pequeño productor”, explicó Bovi, por lo que “ese pequeño productor se va a seguir manejando, lamentablemente, con la planilla vieja, no le queda otra”.
Satisfacción
Mientras, el director del Distrito III Entre Ríos de la FAA, Matías Martiarena, se mostró feliz ante el nacimiento de la nueva filial. “Para nosotros es una gran satisfacción que se estén organizando los muchachos de Feliciano, con quienes venimos trabajando hace ya dos años” dado que “ni bien arranqué como director, empezamos las conversaciones para que esta gente se sume” a la entidad.
“Tenemos filiales en Chajarí y La Paz, y ahora llegar a Feliciano, bien en el norte de Entre Ríos, para nuestra entidad es muy importante”, destacó Martiarena porque “la representatividad de todos los productores es crucial a la hora de tomar decisiones”.
Los felicianeros, ponderó el dirigente federado, “tienen muy buenas ideas para fortalecer la producción en la zona, que no es fácil, dado que la actividad principal es la ganadería y muy poco de agricultura”.
“Esto no es una reactivación, no es volver a empezar, sino que es una filial que arranca totalmente de cero, y esperamos que empiece a marcar historia como todas las que tenemos en la provincia”, cerró Martiarena.
Nota publicada en AIRE AGRO.
Archivo relacionado: Descargar





