NK presentó materiales que aportan innovación y estabilidad
El objetivo es potenciar los rindes de maíz y girasol. Guillermo Allo, extensionista de la Región Litoral de NK, compartió los avances de la compañía en el desarrollo de cultivos que combinan alta productividad con estabilidad. Código Campo
Con el lanzamiento de nuevos híbridos “todo terreno” y una fuerte apuesta a la tecnología CL, NK busca ofrecer herramientas adaptables que permitan al productor enfrentar desafíos climáticos y sanitarios, asegurando pisos de rendimiento en ambientes diversos.
Guillermo Allo (foto), extensionista de la marca para la Región Litoral, durante una entrevista con integrantes de Pool de Periodistas, que integra CÓDIGO CAMPO, comentó los avances de la compañía en el desarrollo de cultivos que combinan alta productividad con estabilidad. “Tras varios años de mejora continua, la firma presenta hoy una paleta de productos diseñada para mantener buenos rendimientos tanto en ambientes de alto potencial como en aquellos con mayores restricciones”, señaló Allo.
Maíz
La estrategia de NK en maíz se centra en híbridos de amplia adaptabilidad, capaces de sembrarse en fechas tempranas o tardías sin restricciones de manejo. Entre las principales novedades, se destaca el NK825 Viptera 3CL, un material que transita su segundo año en el mercado y que aporta la tecnología CL, fundamental para el control de gramíneas como el Capín. Este híbrido no solo ofrece estabilidad en ambientes medios, sino que se destaca en lotes de alto potencial, superando los 11.000 o 12.000 kilos por hectárea.
Para zonas específicas, tal el caso de Entre Ríos, donde el productor prioriza asegurar un “piso” de rendimiento, el NK842 Viptera 3 se ha consolidado por su resistencia al estrés térmico y calórico. Asimismo, el catálogo se completa con el NK855 Viptera 3, definido como una opción versátil para todo tipo de ambientes gracias a su equilibrio entre agronomía, sanidad y ciclo. Según Allo, el objetivo es obtener materiales “todo terreno” que permitan ampliar las regiones productivas sin inconvenientes agronómicos.
La chicharrita
La aparición de la chicharrita en zonas no habituales ha obligado a un cambio en la estrategia del productor maicero. Allo, en este sentido, señaló que hoy “es vital monitorear el desarrollo de la plaga durante el invierno y la intensidad de las heladas para decidir si se destina más superficie a siembras tempranas o tardías. Esta variable sanitaria, sumada a la disponibilidad de agua útil, es ahora determinante para el éxito de la campaña”.
El resurgir del girasol
El girasol se presenta como un complemento ideal para el maíz, especialmente en suelos de productividad media-baja. “Tras años de retroceso en provincias como Entre Ríos, el cultivo está recuperando terreno gracias a mejoras en la estructura de planta, contenido de materia grasa y estabilidad de rinde”, destacó el profesional.
NK, pionera en este rubro, impulsa esta recuperación con el lanzamiento del NK3949 CL, un híbrido altamente competitivo para ambientes restrictivos. “Este nuevo material se suma a productos ya consagrados como el NK3970, el híbrido más sembrado del país, y el NK3969, ambos reconocidos por su excelente estructura de capítulo y comportamiento ante el vuelco”, precisó Allo.
La apuesta de la compañía combina genética de punta con recomendaciones de manejo para que el productor pueda satisfacer sus necesidades en una rotación agrícola cada vez más exigente.
Archivo relacionado: Descargar





