Los precios del ganado y la carne se estabilizan y favorecerán el freno de la inflación
Por Daniel Urcía (*)
El precio de la carne vacuna dejará de ser noticia en mayo cuando ya no tenga impacto en la construcción del índice de precios al consumidor.
Luego de un verano caliente en cuanto a la recuperación de precios de la hacienda y por ende de la carne al consumidor, los valores se están estabilizando.
Eso surge de la evolución que se evidencia de las cotizaciones del ganado en el Mercado Agroganadero de Cañuelas y de la medición de precios de la primera quincena de abril que muestra un movimiento en la carne vacuna de tan sólo 1%.
Como siempre hemos explicado, ante la suba de precios de la hacienda es inevitable su correlato de precios en el mostrador.
Una reciente publicación de FADA vuelve a demostrar que la incidencia de la industria frigorífica en la construcción del precio al consumidor es absolutamente irrelevante, participa sólo con un 1%, incluso en su reciente trabajo explica que el sector estaría con números en rojo, algo que venimos poniendo en evidencia desde este sitio.
Por otro lado, el trabajo mencionado pone de manifiesto la participación de los impuestos (nacionales, provinciales y municipales) en el orden de un 28%. De allí que insistimos desde FIFRA con la necesidad de controlar la evasión y el cumplimiento de normas sanitarias por parte de los establecimientos de faena para que no se vuelva una competencia desleal.
Semanas atrás una inspección realizada por el organismo nacional de control comercial en el departamento San Justo, provincia de Santa Fe, suspendió preventivamente la operatoria de una planta de faena por encontrar faena sin la debida documentación sanitaria y comercial. Es decir que se constató el accionar irregular de productores y mataderos, como dice el dicho “para bailar el tango hacen falta dos”.
Faena vacuna y porcina, evolución de precios e inflación
Marzo mostró una actividad muy parecida a enero, con la misma cantidad de días laborables pero el volumen fue inferior al registrado el año anterior, esto ratifica una caída de la actividad del orden del 8%, que se estima será la constante durante el año.
Por otro lado, no se observan cambios en cuanto a la participación de la exportación y el consumo en la faena vacuna, no está prevaleciendo un mercado por otro.
En cuanto a la faena porcina, se registra un crecimiento del 21,38% en el comparativo interanual que muestra el informe de la Dirección de Control Comercial de la Subsecretaria de Mercado de la Secretaría de Agricultura y Ganadería, ratificando el crecimiento constante y con una mayor penetración en el consumo doméstico que se aproxima a los 20 kilos por habitante por año.
En definitiva, esta situació, ratifica lo que ya dijimos hace tiempo sobre el consumo, en Argentina: cambió la matriz de consumo de proteína animal, la carne aviar y la porcina están definitivamente incorporadas a la dieta y cuando se habla de consumo de carnes indefectiblemente hay que considerar las tres especies, también para la medición del índice de inflación en el que tiene un fuerte peso la carne vacuna por sobre las demás.
El consumo de carne de pollo es de 50 kilos por habitante al año y si sumamos los 20 de carne porcina, su ingesta es 60% superior a los 44 kilos de carne vacuna que se registran en el arranque de este año.
Por lo tanto, medir la evolución de sus precios que fue mucho menor al de la carne vacuna le haría justicia a la medición de ese indicador macro y le restaría presión al negocio cárnico.
(*) Presidente de Fifra y vicepresidente de la Unión Industrial Argentina
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