Descomoditizar, fraccionar y consumir más, los desafíos de la apicultura
Entre Ríos celebró la Semana de la Miel con actividades para promover el consumo interno y destacar la importancia de la apicultura como economía regional. La provincia es el segundo polo apícola del país, con gran diversidad de mieles y alrededor de 2.300 productores que con más de 600.000 colmenas producen 20.000 toneladas de miel por año. La actividad, además, genera unos 10.000 puestos de trabajo. Danilo Lima
Entre el 14 y el 20 de este mes se realizó La Semana de la Miel, y, en Entre Ríos, las actividades fueron diversas con una jornada central, que tuvo lugar en la explanada de la Casa de Gobierno, en Paraná. Allí, productores y cooperativas apícolas presentaron sus productos, desde mieles de diversas floras, propóleos, jaleas reales y galletitas hasta bebidas alcohólicas y productos medicinales a base de miel.
Las acciones se extendieron a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con tareas de difusión en la Cámara de Diputados de la Nación y la Casa de Entre Ríos.
El coordinador de Apicultura del Gobierno de Entre Ríos, Rodrigo Toledo (foto) –chajariense, docente y productor apícola– habló de la actualidad de esta economía regional clave para la provincia y puso énfasis en identificar cuáles son los desafíos de cara al futuro.
“Aprovechamos La Semana de la Miel para promocionar el consumo interno, que deje de ser un producto ocasional y sea parte de la mesa diaria de todos los entrerrianos”, señaló.
Entre Ríos es el segundo polo apícola a nivel nacional y tracciona para que Argentina sea hoy el cuarto productor y el tercer exportador mundial de miel.
La Semana de la Miel, además, permite “mejorar nuestro vínculo con la sociedad, que haya una interacción público-privada en la cual los propios productores o cooperativas puedan dar a conocer sus productos; y también deseamos valorizar la importancia de la abeja como agente polinizador y guardián de la biodiversidad, pero también como sostén de la economía de miles de familias entrerrianas”, agregó Toledo.
El funcionario, asimismo, consideró que la apicultura trasciende la producción de miel debido a que tiene un impacto muy importante tanto en la flora nativa como en la agricultura moderna dado que ese servicio de polinización es la base biológica para que muchos de los cultivos entomófilos puedan mejorar su producción.
La actualidad del apicultor
Entre Ríos, según la mirada de Toledo, “ha sabido mantener el volumen de producción que aporta para las exportaciones, gracias a una geografía casi bendecida porque tenemos una biodiversidad muy importante desde el macizo citrícola y la forestación de eucaliptos hasta el monte nativo y el delta, además de cultivos agrícolas que se están diversificando e incluyen, por ejemplo, a la colza y la carinata que son muy importantes para nosotros. Esta variedad nos permite tener cierta estabilidad en cuanto a floración, a diferencia de otras provincias –La Pampa, Santa Fe o Buenos Aires– en donde se está viendo un avance muy importante de la frontera agrícola que, de alguna forma, hace mermar ciertos recursos polenectaríferos que son importantes para la agricultura”.
Variedades y desafíos
Toledo, por otra parte, destacó la cantidad de variedades de mieles que producen los apicultores entrerrianos. “No queremos hablar de miel entrerriana sino de mieles entrerrianas porque tenemos mieles de diferentes orígenes botánicos a las que queremos darle valor agregado, poder identificarlas y caracterizarlas para transformarlas en una fortaleza. Es un objetivo que nos hemos planteado desde la Coordinación y creo que estamos encaminados hacia eso”, subrayó.
La provincia, explicó, está dividida en cuatro regiones apícolas y cada una de ellas tiene su propia identidad. “Son mieles muy valoradas a nivel a nivel internacional”, enfatizó.
Productores y fuentes de trabajo
La producción apícola se rige bajo un sistema de trazabilidad que permite saber, por ejemplo, cuántos productores registrados y cuántas salas de extracción habilitadas hay en la provincia.
En la actualidad Entre Ríos cuenta con entre unos 2.300 productores registrados, distribuidos en los 17 departamentos, y alrededor de 260 establecimientos procesadores de miel. La cadena apícola, además, está compuesta no solamente por el productor, sino por otros eslabones, desde las carpinterías apícolas, los proveedores de insumos y los exportadores que permiten estimar unos 10.000 puestos laborales.
Toledo, por último, se refirió a otros desafíos trascendentes para la actividad. “Argentina tiene un perfil netamente exportador y más del 90% de la producción se exporta a granel. Por eso queremos, de alguna forma, descomoditizar la miel, que sea parte no solamente del consumo interno sino que podamos venderla fraccionada al exterior”, remarcó. Entre Ríos, vale destacarlo, sólo tiene un par de establecimientos que pueden exportar miel fraccionada.
El otro desafío es aumentar el consumo interno, muy bajo en la actualidad. “Hay que cambiar la cultura y, justamente, actividades como las desarrolladas en La Semana de la Miel apuntan a mostrarle a la población cuáles son los beneficios de la miel, por qué es importante que sea parte de la dieta diaria, y, obviamente, ir hacia un nuevo paradigma con un producto natural, trazable y con denominación de origen. Estamos enfocados en eso”, recalcó Toledo.
En Buenos Aires
El Gobierno entrerriano aprovechó La Semana de la Miel para realizar actividades de difusión de la apicultura en la Capital Federal.
El gobernador Rogelio Frigerio, en el marco de la jornada “Apicultura: oportunidades en el mercado internacional. Acuerdo Unión Europea-Mercosur”, desarrollada en la Cámara de Diputados, se refirió a las oportunidades que genera para las economías regionales. “No es casualidad que hayamos debutado en este acuerdo con una exportación de miel a Alemania. Es fruto de muchos años de trabajo, de la calidad y la capacidad de nuestros productores”, sostuvo.
Durante su exposición, Frigerio puso en valor el trabajo de los productores entrerrianos y remarcó el potencial agroalimentario de la provincia. “Somos expertos en transformar proteína vegetal en animal. Somos la principal productora de carne avícola de la Argentina y estamos entre los primeros puestos en carne bovina, ovina, porcina, en huevos y también en miel", señaló. Además, recordó que Entre Ríos cuenta con 2.300 productores apícolas y resaltó el rol histórico de Maciá como Capital Nacional de la Miel.
Destacó la necesidad de incrementar el consumo interno y avanzar en procesos de agregado de valor. En esa línea, informó que la provincia trabaja junto a la Universidad Nacional de Entre Ríos en un estudio para clasificar los distintos tipos de miel según su origen de producción. “Clasificar esa producción de miel le va a agregar valor y va a mejorar el precio para nuestros productores”, expresó.
Mientras, la Representación del Gobierno de Entre Ríos en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires –más conocida como la Casa de Entre Ríos– fue sede de la jornada “Apicultura: proyección internacional y oportunidades a partir del acuerdo UE–Mercosur”, un encuentro orientado a fortalecer la visibilidad de las economías regionales y el posicionamiento internacional de la producción entrerriana.
La actividad contó con la participación del ministro de Desarrollo Económico de Entre Ríos, Guillermo Bernaudo, y del representante del Gobierno de Entre Ríos en Buenos Aires, José Mouliá, quienes encabezaron y moderaron la jornada desarrollada en el marco de La Semana de la Miel.
Nota publicada en AIRE AGRO
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